De  elpais

Periodistas rodean al representante del Colegio de Ingenieros y Caminos de Málaga, Ángel García. EFE

La búsqueda de Julen en el pozo de Totalán se ha narrado en japonés, inglés y ruso. El final del rescate y la tragedia se ha contado en italiano, francés y alemán. La noticia ha dado la vuelta al mundo. Muchos apuntan a que ningún otro suceso en los últimos años en España había tenido tanta cobertura diaria mediática fuera de nuestras fronteras. Pocas veces se han visto a 200 periodistas de varias nacionalidades subirse a lo alto de un monte para contar día y noche la historia y el rescate de un niño de dos años que cayó y quedó atrapado dentro de un pozo de más de 100 metros.

La respuesta más simple quizás la dio este sábado un cámara de televisión que estaba grabando a los familiares de Julen mientras aguardaban en el tanatorio a que llegase el coche fúnebre. « Estamos reventando las audiencias », dijo. Un compañero plumilla le interrumpió. « Es cierto, pero estamos aquí porque la gente quiere que estemos. Consumen esta noticia como no lo han hecho con otras historias. Si a nadie le interesara el caso de Julen, sólo lo cubrirían las agencias y la prensa local ». Y el debate entre los compañeros periodistas se encendió.

Al otro lado de la valla que había puesto la policía para separar a la prensa de los familiares de Julen y amigos de sus padres, las miradas desafiantes de la gente de la barriada malagueña de El Palo lo decían todo. Y si no, ya lo soltaba alguno por la boca: « Gracias por venir y estar con nosotros todo este tiempo. Pero ahora queremos intimidad ».

Operación de rescate

Antes de todo eso, antes de que dos mineros asturianos y un guardia civil bajasen 71 metros y encontrasen al pequeño Julen sin vida en el pozo, en el Cerro de la Corona, en Totalán, se hicieron centenares de conexiones en directo, de entrevistas, de fotografías… incluso un streaming de la operación de rescate con miles de visualizaciones, aunque sólo se viese una grúa cavar un foso. Hasta se pidió a la Delegación del Gobierno que mediara con el propietario de una parcela que no quería dejar subir a los reporteros gráficos a su casa desde donde se podía captar mejor la escena del rescate en el pozo.

Si repasamos los buscadores de las webs de cuatro grandes medios generalistas (‘El Mundo’, ‘El País’, ‘La Vanguardia’ y ‘ABC’) desde el 13 de enero hasta hoy, nos encontramos más de 400 noticias, reportajes, análisis, columnas sobre Julen y el pozo. Algo inaudito, diría cualquier jefe de una redacción web.

Y si salimos de nuestras fronteras nos encontramos el seguimiento diario en rotativos de prestigio en Estados Unidos como ‘The New York Times’ o cadenas de televisión como la NBC News. En Europa muchos se han enterado de las últimas noticias del rescate de Julen por las informaciones en ‘The Guardian’ o la BBC (Inglaterra); el ‘Corriere della Sera’ (Italia), ‘Der Spiegel’ (Alemania) o agencias de prestigio como France Press (AFP, Francia).

Si volvemos la mirada a España, concretamente a nuestros televisiones, hemos visto programas que han retransmitido cada instante del trágico suceso. Hubiera noticia o no. Eso lo explicó muy bien el periodista de EL MUNDO Quico Alsedo en una de sus crónicas sobre el terreno: « Todo eso -en referencia a las obras de ingeniería que se estaban haciendo para llegar hasta Julen-, adobado por los centenares de periodistas que merodean la zona y acribillan a los estupefactos moradores del lugar buscando como locos una noticia que no va a existir hasta que exista, y obligados, en plena espera desesperada, a escribir textos como este mismo, sin novedad alguna, con sucedáneos informativos ».

Tratamiento mediático

Aunque se le olvidó mencionar a los programas especiales para seguir « reventando la audiencia ». El último ejemplo lo tenemos el viernes por la noche. En Telecinco Ana Rosa y su equipo dedicaron unas horas a informar sobre las últimas novedades. Y, por supuesto, « reventaron la audiencia » con un 21,2% de cuota de pantalla.

Un día después conocimos que el El Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) analizará el tratamiento mediático del accidente y rescate de Julen en Totalán por parte de las principales televisiones. Consideran que puede existir la posibilidad de que « se hayan vulnerado derechos fundamentales de los familiares del menor » y que las televisiones deben huir del « amarillismo y de la espectacularización de estos casos, que acudan siempre a fuentes fiables y eviten la difusión de bulos que contribuyan al desasosiego de los familiares afectados por una determinada tragedia mediática ».

Y Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, delegado del Gobierno en Andalucía, dio la última puntilla después de agradecer la gran labor informativa de los medios de comunicación en el ‘caso Julen’: « Ha habido algunas excepciones, informaciones falsas que no sólo han hecho mucho daño a la familia, también a las personas que estaban trabajando en el operativo de rescate del niño ».

De  elpais

Periodistas rodean al representante del Colegio de Ingenieros y Caminos de Málaga, Ángel García. EFE

La búsqueda de Julen en el pozo de Totalán se ha narrado en japonés, inglés y ruso. El final del rescate y la tragedia se ha contado en italiano, francés y alemán. La noticia ha dado la vuelta al mundo. Muchos apuntan a que ningún otro suceso en los últimos años en España había tenido tanta cobertura diaria mediática fuera de nuestras fronteras. Pocas veces se han visto a 200 periodistas de varias nacionalidades subirse a lo alto de un monte para contar día y noche la historia y el rescate de un niño de dos años que cayó y quedó atrapado dentro de un pozo de más de 100 metros.

La respuesta más simple quizás la dio este sábado un cámara de televisión que estaba grabando a los familiares de Julen mientras aguardaban en el tanatorio a que llegase el coche fúnebre. « Estamos reventando las audiencias », dijo. Un compañero plumilla le interrumpió. « Es cierto, pero estamos aquí porque la gente quiere que estemos. Consumen esta noticia como no lo han hecho con otras historias. Si a nadie le interesara el caso de Julen, sólo lo cubrirían las agencias y la prensa local ». Y el debate entre los compañeros periodistas se encendió.

Al otro lado de la valla que había puesto la policía para separar a la prensa de los familiares de Julen y amigos de sus padres, las miradas desafiantes de la gente de la barriada malagueña de El Palo lo decían todo. Y si no, ya lo soltaba alguno por la boca: « Gracias por venir y estar con nosotros todo este tiempo. Pero ahora queremos intimidad ».

Operación de rescate

Antes de todo eso, antes de que dos mineros asturianos y un guardia civil bajasen 71 metros y encontrasen al pequeño Julen sin vida en el pozo, en el Cerro de la Corona, en Totalán, se hicieron centenares de conexiones en directo, de entrevistas, de fotografías… incluso un streaming de la operación de rescate con miles de visualizaciones, aunque sólo se viese una grúa cavar un foso. Hasta se pidió a la Delegación del Gobierno que mediara con el propietario de una parcela que no quería dejar subir a los reporteros gráficos a su casa desde donde se podía captar mejor la escena del rescate en el pozo.

Si repasamos los buscadores de las webs de cuatro grandes medios generalistas (‘El Mundo’, ‘El País’, ‘La Vanguardia’ y ‘ABC’) desde el 13 de enero hasta hoy, nos encontramos más de 400 noticias, reportajes, análisis, columnas sobre Julen y el pozo. Algo inaudito, diría cualquier jefe de una redacción web.

Y si salimos de nuestras fronteras nos encontramos el seguimiento diario en rotativos de prestigio en Estados Unidos como ‘The New York Times’ o cadenas de televisión como la NBC News. En Europa muchos se han enterado de las últimas noticias del rescate de Julen por las informaciones en ‘The Guardian’ o la BBC (Inglaterra); el ‘Corriere della Sera’ (Italia), ‘Der Spiegel’ (Alemania) o agencias de prestigio como France Press (AFP, Francia).

Si volvemos la mirada a España, concretamente a nuestros televisiones, hemos visto programas que han retransmitido cada instante del trágico suceso. Hubiera noticia o no. Eso lo explicó muy bien el periodista de EL MUNDO Quico Alsedo en una de sus crónicas sobre el terreno: « Todo eso -en referencia a las obras de ingeniería que se estaban haciendo para llegar hasta Julen-, adobado por los centenares de periodistas que merodean la zona y acribillan a los estupefactos moradores del lugar buscando como locos una noticia que no va a existir hasta que exista, y obligados, en plena espera desesperada, a escribir textos como este mismo, sin novedad alguna, con sucedáneos informativos ».

Tratamiento mediático

Aunque se le olvidó mencionar a los programas especiales para seguir « reventando la audiencia ». El último ejemplo lo tenemos el viernes por la noche. En Telecinco Ana Rosa y su equipo dedicaron unas horas a informar sobre las últimas novedades. Y, por supuesto, « reventaron la audiencia » con un 21,2% de cuota de pantalla.

Un día después conocimos que el El Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) analizará el tratamiento mediático del accidente y rescate de Julen en Totalán por parte de las principales televisiones. Consideran que puede existir la posibilidad de que « se hayan vulnerado derechos fundamentales de los familiares del menor » y que las televisiones deben huir del « amarillismo y de la espectacularización de estos casos, que acudan siempre a fuentes fiables y eviten la difusión de bulos que contribuyan al desasosiego de los familiares afectados por una determinada tragedia mediática ».

Y Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, delegado del Gobierno en Andalucía, dio la última puntilla después de agradecer la gran labor informativa de los medios de comunicación en el ‘caso Julen’: « Ha habido algunas excepciones, informaciones falsas que no sólo han hecho mucho daño a la familia, también a las personas que estaban trabajando en el operativo de rescate del niño ».

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