De  Milenio

Tras escuchar la celebración eucarística por el Día del Compositor, Armando Manzanero, presidente de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), fue contundente.

“Ya no hay compositores que vivan en la miseria, como esos que salían en las películas de la cantina llorando su desgracia; ahora todos tienen auto, hasta los muy jodidos”, expresó el músico, quien en el jardín de la sede autoral era casi imposible que diera un paso hacia la mesa de honor en la comida que se sirvió, sin ser felicitado por sus homólogos.

Su esposa, Laura García, también se detenía a saludar a los autores que fueron convidados al festejo por el Día del Compositor, que cada 15 de enero “se celebra llueva o truene, haga frío o haga calor”, destacó Manolo Marroquín, otro de los creativos musicales que forman parte del Consejo Directivo.

“Esta fiesta se celebra desde hace casi 50 años, porque fue precisamente un 15 de enero cuando se levantó el alta de creación de la Sociedad, aunque eso fue hace 73 años. Luego en los años 60 se empezó a registrar la fecha y más o menos en el 84 se estableció la fecha definitiva como Día del Compositor y desde entonces, cuando estaba al frente el maestro Roberto Cantoral, se organizo el festejo”, explicó Marroquín.

Para entonces Manzanero casi llegaba a su mesa, aunque antes de lograrlo seguía siendo felicitado por sus compañeros y por sus invitados especiales, entre ellos la senadora Beatriz Paredes, el líder de los músicos Armando Báez, y el líder de la Asociación Nacional de Intérpretes, Mario Casillas.

Más de 1000 personas disfrutaban ya del festejo, que era amenizado por el Ensamble Sax & Jazz de Poncho Martínez. “Cien años” de Alberto Cervantes se escuchaba mientras Roberto Cantoral además de compartir su satisfacción por mantener la tradición que le inculcó su padre de reunir a los autores en su día; destacó que dentro de sus prioridades, como director de la SACM, “el reto para este año es lograr el cobro de la copia privada”.

Con el caminar del reloj, los invitados se incrementaron y la mesa del maestro Manzanero estaba llena de amigos como Maraki García, ex secretaria de Cultura; Tania Libertad y Francisco A. González, presidente del Consejo de Administración de Grupo MILENIO; quienes compartieron con el compositor el pan y la sal.

De esta forma, el maestro celebró un año más en compañía de su familia autoral, con la vitalidad que tiene gracias a que “soy maya y muy organizado, por lo que soy de un tequila, una cerveza, una buena comida y una gran mujer”.

Y ADEMÁS

INVITADOS DE LUJO
Mientras José Cantoral, Martín Urieta y Manolo Marroquín hablaban de sus planes de trabajo con algunos homólogos como Humberto Estrada, Gil Rivera y José Alfredo Jiménez Jr., también estuvieron en el festejo Rodrigo Dávila, su padre, Álvaro, Óscar de la Cadena, Carmen Cardenal y su esposo el cineasta José Luis Urquieta, así como los herederos de los grandes autores que ha dado México, como Chava Flores, José Alfredo Jiménez, Gonzalo Curiel, Emma Elena Valdelamar, Consuelo Velázquez y Tomás Méndez.

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