De  elpais

La líder del PSOE andaluz, Susana Díaz, en la sesión de investidura. CRISTINA QUICLERAFP

Se acabó la tregua. La dirección federal del PSOE no le ha dado a Susana Díaz ni 24 horas de calma desde que fue despojada de los honores de presidenta de la Junta de Andalucía y ayer retomó la ofensiva contra la secretaria general del partido en Andalucía que ya habían iniciado apenas conocerse los resultados de las elecciones del 2 de diciembre.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y dos ministros, uno de ellos José Luis Ábalos -secretario de Organización del PSOE– fueron los encargados de reabrir el fuego, con más o menos intensidad, sobre la rival íntima de Pedro Sánchez. Más o menos claro, el mensaje que lanzaron los tres fue el mismo: Susana Díaz no está por encima del partido y no tiene asegurada, ni mucho menos, su continuidad al frente de la federación más poderosa del partido, la andaluza.

Las afirmaciones de la propia Díaz dando por hecho que volverá a ser la candidata socialista en las próximas elecciones -sean más o menos anticipadas- ignorando los procesos y las normas internas han indignado al equipo de Pedro Sánchez, que echa de menos cierta dosis de humildad en la ex presidenta, sobre todo después de haber tenido el dudoso honor de perder el feudo socialista por antonomasia.

Fue un antiguo rival directo de Díaz, el hoy ministro de Agricultura, Luis Planas, el primero que este jueves le recordó a Díaz que su futuro no está, ni mucho menos, en sus manos.

«Aun siendo el partido más votado, los ciudadanos no nos han seguido de la forma que quisiéramos y 400.000 personas se han quedado en casa. Eso nos debería llevar a una reflexión y a sacar consecuencias», dijo quien se enfrentó a la líder andaluza en una primarias.

La vicepresidenta del Gobierno no fue tan explícita, pero sí quiso dejar clara una cosa: que nadie está por encima del partido. «Todo el mundo está por debajo de las siglas», proclamó en una entrevista en televisión.

«Cada uno servimos donde toque», añadió Calvo para reiterar que las decisiones «importantes» las toma la dirección federal. Un correctivo con destinatario claro en la ex presidenta andaluza, que no para de afirmar en los últimos días y semanas que ella volverá a ser cabeza de cartel del PSOE en Andalucía.

En la misma línea, pero mucho más explícito se pronunció el número tres de la ejecutiva de Sánchez. José Luis Ábalos afirmó en Vitoria que el futuro de Susana Díaz no depende de ella, sino de lo que decidan los militantes, al igual que el resto de cargos.

« La militancia nos pone y nos debe quitar »

«Siempre tenemos que estar profundamente agradecidos por el hecho de que nos hayan dado la oportunidad, en algún momento, de tener las responsabilidades que tenemos y ese agradecimiento nos exige tener la grandeza de ponernos siempre a consideración de esa militancia que nos pone y que también nos debe quitar», subrayó el también ministro de Fomento.

Fuentes de la ejecutiva federal consultadas por este periódico incidieron en la misma idea: Las «circunstancias son distintas» ahora, explicaron estas fuentes, con una secretaria general andaluza debilitada y que ya no puede, como hacía antes, zafarse o ignorar las normas que rigen para todo el partido, incluida la federación de Andalucía.

«El PSOE es un partido federal siempre y en todo lugar y eso se reforzó en el último congreso», advierten desde la ejecutiva. Hasta el punto que, por ejemplo, «si mañana hubiese una moción de censura en Andalucía contra Juanma Moreno Bonilla, la decidiría Ferraz».

Zapatero apoya a Díaz

El ex presidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE José Luis Rodríguez Zapatero salió, de nuevo, en apoyo de Susana Díaz. El mismo día en el que desde Ferraz se lanzaban mensajes a la líder de los socialistas andaluces advirtiéndole de que su futuro está en el aire, Rodríguez Zapatero fue contundente al afirmar que «claro» que Díaz debe seguir como líder del PSOE en Andalucía y de la oposición.

«Hay que ser muy conscientes de que tiene una gran responsabilidad, ha anunciado que va a continuar y debemos ser prudentes y apoyar al PSOE de Andalucía», dijo el ex presidente, quien añadió que «a veces la política tiene estas paradojas, que los que pierden salen triunfadores y a los que ganan se les exigen responsabilidades», añadió.

También respondió el portavoz parlamentario del PSOE, Mario Jiménez, que advirtió de la necesidad de «unidad» para ganar las elecciones y las «consecuencias nefastas» de no tenerla.

Deja un comentario