De  okdiario

Contó con el apoyo de amigos como Dabid Muñoz o Joan Roca, pero otros tantos le dieron la espalda

El chef comienza a ver la luz tras una etapa realmente mala

“Ha sido un poco como un renacer”. Con estas palabras define Sergi Arola (50) en una entrevista exclusiva a Look cómo está siendo la nueva etapa que está viviendo desde hace algo más de un año de la mano del restaurante ‘Cormorán’, en Santander, en el que ha encontrado el respiro profesional que tanto necesitaba. Desde que en el año 2016 tuvo que cerrar su restaurante madrileño, ‘La Broche’, que llegó a tener dos estrellas Michelín y tres soles en la guía Repsol, por problemas con Hacienda y la Seguridad social, pues debía más de 300.000 euros, el chef barcelonés parecía no encontrar su sitio.

La oferta llegó cuando más lo necesitaba y así dejó atrás una etapa que tenía ganas de cerrar ya que tras el cierre de ‘La Broche’ “Madrid no me ofreció ninguna oportunidad”.  Tuvieron que pasar unos meses para volver al que había sido su hogar durante tanto tiempo, que volvía a darle una oportunidad tras dejarle de lado. “Madrid renunció a mí”, afirma. Y así, gracias a dos nuevas oportunidades, una en Santander y otra en Madrid, que se sumaron al proyecto que dirige en Sintra, Sergi Arola ha comenzado a salir del “fondo” en el que reconoció encontrarse hace unos meses.

Sin nada de qué avergonzarse, se encuentra disfrutando de una nueva etapa en la que tampoco parece querer olvidar. Pues si bien asegura a Look que en los peores momentos ha tenido apoyo de grandes compañeros y amigos como Kike Acosta, Dabiz Muñoz, Joan Roca y Antoni Luis Aduriz, a quienes define como “su referencia”, también hubo muchos que le dieron la espalda cuando se enfrentó a la mayor crisis de su vida.

Sergi Arola, Dabid Muñoz
Sergi y Dabiz Muñoz son buenos amigos / Gtres

“No voy a decir quiénes son. Creo que todo el mundo sabe cómo ha actuado y, en un momento determinado, hubo gente a la que no le hubiera costado nada ponerse en contacto conmigo, aunque solo fuera para decirme ‘tal’ y no lo hizo. Cada uno sabe lo que ha hecho y lo que no ha hecho. Yo no voy a ser quien lo diga”, asegura.

Entre tantos proyectos y trabajo, el amor parece haber dejado de ser una prioridad para el reputado cocinero, que confiesa estar “bien” en ese plano. Después de que su ex, Silvia Fominaya, anunciase a principios de año que por fin había conseguido el divorcio de su exmarido, eran muchos los que esperaban volver a verla al lado de Sergi. Unas ilusiones que él no ha dudado en frenar en seco. “Todo tiene sus tiempos, lo probamos y no funcionó. Ahora mismo yo estoy en otra etapa y estoy muy bien”.

Sergi Arola, Silvia Fominaya
Sergi y Silvia pasearon su relación por varios eventos / Gtres

En vez de centrar la mirada en las flechas de Cupido, Arola la tiene puesta al otro lado del charco, concretamente en Chile, donde, desde 2017, es un personaje televisivo por su rol como jurado en el programa ‘MasterChef’. Durante dos temporadas, el catalán fue uno de los jueces más queridos del concurso gastronómico. Un papel en el que, para disgustos de sus fans, no se le volverá a ver esta temporada. Y no por decisión propia.

“En todo momento quería estar en Chile”, afirma a este digital el chef, que cuenta que la decisión llegó de la cadena, que no cambió de parecer a pesar de que se mostró muy flexible con sus condiciones. “Puse todo de mi parte, tanto a nivel de condiciones económicas como a nivel de logística, de calendario. De todo. Puse todo de mi parte para volver a ‘MasterChef’ porque me apetecía volver a Chile, me apetecía seguir cerca del público chileno, pero no ha podido ser”.

Pese a todo, Sergi Arola no pierde de la esperanza y es que, como dijo en una reciente entrevista en ‘El País’, “mientras tenga dos manos no estoy arruinado”.

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