De  elpais

Borja Iglesias, defendido por Castaño, durante el partido en el RCDE Stadium. G. LoinazEFE

Costó más de lo que indica el 3-1 final, pero el Espanyol se llevó una cara alegría en la Copa. Eliminó al Villarreal y estará en los cuartos de final gracias, en gran parte, a la pegada de su gran referencia en punta, Borja Iglesias, pero perdió por el camino a dos jugadores: David López y Adrià Pedrosa. La ausencia del central complica un poco más un calendario ya de por sí comprometido, con el Eibar y el Real Madrid en el horizonte. El asturiano, con dos tantos, uno de penalti, y Piatti se encargaron de dejar al gran gol de Samu en poco menos que en una anécdota. [3-1: Narración y estadística]

El partido ganó intensidad en el último tramo de la primera parte. Hasta entonces, unos y otros habían protagonizado un intercambio de golpes en el que ambos se sentían extrañamente cómodos. El Espanyol, gracias al 2-2 que se llevó del Estadio de la Cerámica en la ida. El Villarreal, con muchas de sus piezas clave fuera de la lista o en el banquillo, con la idea en la mente de que aguantar el 0-0 y darle un zarpazo de última hora a los blanquiazules le valía para meterse en los cuartos de final. Algo en lo que podía colaborar también el hambre de algunos de los jóvenes jugadores por los que apostó Luis García.

Pero la juventud es un arma de doble filo. Castaño se las vio y se las deseó en su emparejamiento con Borja Iglesias. Tanto, que terminó por cometer un primer penalti en contra del Villarreal que Piatti aprovechó para colocar el 1-0 en el marcador pasada la media hora de juego. Sólo tres minutos más tarde, el máximo anotador de los blanquiazules se encargaba de poner el 2-0 en el luminoso, también desde los 11 metros, pero con mucho más suspense. Otro de los jóvenes, en este caso de los periquitos, Puado, se encargó de forzar la nueva pena máxima tras robarle la cartera a Layún e internarse en el área.

Y no quedó ahí la cosa. Samu, siempre incisivo, se sacó de la chistera a tres minutos del descanso un zapatazo con su zurda que tuvo un doble efecto: por un lado, sirvió repara cortar distancias y, por el otro, le dio ánimos renovados a un Villareal que se había complicado lo indecible la vida. Su rosca, casi perfecta, se coló hasta el fondo de la red dibujando una trayectoria que quedó completamente fuera del alcance de Roberto. El 2-1 que lucía en el marcador nada más iniciarse la segunda parte volvió a dejar el partido abierto, aunque con ventaja para los de Rubi. Al Espanyol le bastaba con defender su ventaja, mientras que los visitantes estaban obligados a jugarse el todo por el todo para enviar, por lo menos, la eliminatoria a la prórroga.

Opciones, desde luego, no le faltaron. El tanto de Samu pareció darles alas a los visitantes en la reanudación. El Villarreal quiso ser protagonista, buscó el control del balón y trató de rondar lo máximo posible las inmediaciones del área de Roberto. Layún, con un disparo de falta desviado ligeramente por Borja Iglesias al travesaño, dio el primer aviso. Para el Espanyol, además, fue todo un jarro de agua fría la lesión de Pedrosa, a quien tuvo que tomarle el relevo Dídac. Rubi, además, buscó un revulsivo colocando sobre el césped a Melendo como relevo de un Puado que dejó muy buenas sensaciones durante los minutos que permaneció sobre el terreno de juego. Más seria, en cambio, fue la apuesta de Luis García. Gerard Moreno, inicialmente en el banquillo, pisó de nuevo Cornellà-El Prat para darle a su equipo ese gol que tanto necesitaba para soñar con seguir vivo en la Copa.

Con todo, fue precisamente su relevo en el Espanyol, Borja Iglesias, quien puso en el marcador un 3-1 que parecía ya una montaña demasiado alta para el Villarreal. El asturiano, además, celebraba así de la mejor manera posible su vigesimosexto cumpleaños. La fiesta, tanto al propio delantero como al conjunto blanquiazul, se la aguaría la lesión de un David López que tuvo que dejar el terreno de juego a 12 minutos para el final del tiempo reglamentario. El defensa, todo un puntal para los blanquiazules, sería una baja más que importante no sólo para el partido ante el Eibar del lunes que viene, sino, sobre todo, para recibir al Real Madrid en Cornellà-El Prat el próximo 27 de enero.

Deja un comentario